El derecho a guardar silencio y a la no autoincriminación en la Quinta Enmienda

Salinas contra Texas: el derecho a guardar silencio

El caso Salinas vs. Estado de Texas (2013) es un hito en la historia del derecho penal de los Estados Unidos, protagonizado por Genovevo Salinas, un norteamericano de origen mexicano, que removió los cimientos de la justicia estadounidense al poner en tela de juicio y en el debate sobre la mesa al derecho a guardar silencio.


La autoincriminación y el derecho a guardar silencio

Un elemento esencial que protege la Quinta Enmienda, una de las 10 que componen la Carta de Derechos fundamentales, ratificada en 1791. (Las enmiendas a la Constitución suponían cambios sobre el texto original aprobado en 1787, entrando en vigor el 4 de marzo de 1789.)

En concreto la quinta enmienda hace referencia a la autoincriminación:

Nadie estará obligado a responder por un delito punible con pena de muerte o pena infamante, a no ser por declaración o confesión hecha libre y voluntariamente ante un Juez o Magistrado, o por escrito firmada por él mismo, y bajo juramento o protesta. Ni se le obligará a ser testigo contra sí mismo en ningún caso criminal.

Quinta enmienda de 1781.
Sobre la auto-incriminación.
Constitución de los Estados unidos.

En 1966, tras el caso Miranda vs. Arizona, la Corte Suprema dictaminó que la policía debía informar a las personas sospechosas de haber cometido algún delito de sus derechos de detención e interrogatorio, incluyendo el derecho a permanecer en silencio y el derecho a recibir la asistencia de un abogado.

Posteriormente éstos fueron etiquetados como los derechos Miranda y son la consecuencia de que en toda película policiaca que veas el agente diga aquello de:

Tiene el derecho a guardar silencio. Cualquier cosa que diga puede y será usada en su contra en un tribunal de justicia. Tiene el derecho de hablar con un abogado y que un abogado esté presente durante cualquier interrogatorio. Si no puede pagar un abogado, se le asignará uno pagado por el gobierno. ¿Le han quedado claro los derechos previamente mencionados?

Traducción actual del «Miranda Warning«.

¿Y qué pasa si la policía no lee la advertencia Miranda, dando a conocer los derechos de la persona sospechosa, entre ellos el derecho a guardar silencio?

Pues que cualquier declaración que haga la persona debe ser considerada inadmisible en un tribunal de justicia, es decir, la declaración no podrá ser usada en contra de la persona durante un juicio.

Esta información aportada al detenido, expresada de manera clara y precisa, así como comprensible, y eso implica en un lenguaje que la persona sea capaz de entender y al mismo tiempo asimilar el significado de lo que se le dice, debe ser leída antes de que la persona sea interrogada.


El revuelo Salinas vs. Texas de 2013

Pues bien, volviendo a Salinas y el caso de 2013, en esta ocasión la Corte Suprema dictaminó, por 5 votos a favor 4 votos en contra, lo que implícitamente puede ser entendido como un empate, que la Quinta Enmienda de la Constitución no protege el derecho de un acusado a guardar silencio durante un interrogatorio policial antes de ser arrestado o recibir las advertencias de Miranda.

Y esto generó un enorme revuelo alrededor del sistema judicial norteamericano porque contravenía directamente lo que la Quinta Enmienda defiende y lo que el caso Miranda vs. Arizona había conseguido.

Pero, vayamos por partes.


(Antes de empezar queremos aclarar lo que es obvio. No nos posicionamos ni a favor ni en contra de las personas particulares implicadas en los casos que exponemos. Usamos los casos como referencia para aprender más sobre los derechos que protegen a los latinos e hispanos en los Estados Unidos.)


Los hechos del caso Salinas vs. Texas

Genovevo Salinas, un ciudadano estadounidense de origen mexicano, fue acusado de dos asesinatos en 2012. La investigación llevó a la policía a interrogar a Salinas en la comisaría de policía. Salinas no estaba bajo arresto en ese momento (y esto es un dato muy importante en este caso) así que no le habían leído sus derechos Miranda.

Durante el interrogatorio, un oficial le preguntó a Salinas si los casquillos de bala encontrados en la escena del crimen coincidirían con el arma encontrada en su casa. Salinas permaneció en silencio y mostró signos de engaño, según la versión que más tarde daría el propio oficial.

Un análisis de balística posterior hizo coincidir el arma de Salinas con los casquillos en la escena del crimen. Además la policía también encontró un testigo que dijo que Salinas admitió haber matado a las víctimas.

Salinas fue declarado culpable y condenado a 20 años de prisión y una multa de $5,000.

La opinión de la mayoría

En la sentencia de la Corte Suprema, redactada por el Juez Samuel Alito, se especificaba que:

La Quinta Enmienda no establece un derecho absoluto a guardar silencio, sino que solo garantiza que los acusados penales no pueden ser obligados a testificar contra sí mismos.

Un testigo que desea la protección contra la autoincriminación debe reclamar explícitamente esa protección.

No existe una excepción a este requisito para los acusados que son interrogados por la policía antes de ser arrestados o recibir las advertencias de Miranda.

Es decir, que si solo acudes como testigo a la sede policial y en la conversación con el agente policial, que no interrogatorio, afirmas, dudas o niegas determinados hechos, al no haber sido detenido, por lo tanto al no estar los agentes obligados a leer la advertencia Miranda, no te protege el derecho a guardar silencio ni éste te protege contra la autoincriminación.

Así que el aprendizaje es que siempre debes de asegurarte en calidad de qué estás hablando con un agente. Si solo recaban información de ti como testigo, si eres sospechoso (¿recuerdas que en las películas el sospechoso siempre pregunta si está siendo interrogado?) o si estás siendo interrogado.

La opinión de la minoría

La opinión disidente, escrita por el Juez Stephen Breyer, en la sentencia de la Corte Suprema en el caso Salinas vs. Texas de 2013 argumentó (y es muy interesante leer estos datos) que:

El silencio de Salinas fue suficiente para invocar la protección de la Quinta Enmienda.

La decisión de la mayoría plantea problemas claros para los acusados sin educación que pueden no conocer el lenguaje explícito necesario para proteger sus derechos.

La falta de acceso a un abogado durante el interrogatorio policial puede exacerbar las desigualdades existentes para las minorías, incluyendo a los latinos e hispanos.

Aquí, el Juez Stephen Breyer pone en valor varios argumentos que, de paso, son los que justifican y dan explicación a la propia existencia de abogados(de)USA.com, y son:

  • Si aunque no se haya especificado, se está interrogando a la persona, aunque no haya sido etiquetada como sospechosa, debería ser suficiente para la invocación de la Quinta Enmienda, por lo tanto, del derecho a guardar silencio, por lo tanto a no ser autoincriminado, por lo tanto, a que ese testimonio no sea válido en un jucio.
  • Que el nivel cultural y educativo es un factor a considerar a la hora de que las personas sean capaces de ejercer sus derechos ante el sistema judicial y policial. Por lo tanto, el idioma, la capacidad de comunicarse y entenderse, entran a formar parte de la ecuación de manera preferente.
  • Que las minorías hispanas y latinas son víctimas de desigualdades producidas por el sistema judicial como consecuencia de la falta de asistencia de un abogado y la falta de una comunicación clara y precisa, tanto conceptualmente como por el idioma.

El impacto del caso Salinas vs. Texas (2013)

El caso Salinas vs. Estado de Texas de 2013 ha tenido un impacto significativo en el derecho a guardar silencio en los Estados Unidos. La decisión de la Corte Suprema ha sido criticada por muchos profesionales del derecho ya que limita los derechos de los acusados de manera explícita acogiéndose a una cuestión técnica pura.

La sentencia también ha sido defendida, todo hay que decirlo, por ciertos sectores más conservadores del derecho, ya que argumentan que es necesaria para proteger los intereses de los Estados de la nación en los procesos de investigación y enjuiciamiento de delitos con el fin de evitar la impunidad, que es uno de los fundamentos de la justicia en sí misma.

Es importante destacar que el caso de Salinas también resalta las desigualdades raciales y étnicas en el sistema judicial de los Estados Unidos.

  • Los latinos e hispanos tienen menos probabilidades de tener acceso a un abogado durante el interrogatorio policial.
  • También suelen tener más problemas a la hora de entender el lenguaje técnico incluso siendo capaces de comunicarse de manera solvente en inglés.
  • Y es cada vez más habitual que muchas personas latinas e hispanas, bien porque son recién llegadas o bien por los círculos íntimos y personales en los que se mueven, no se comuniquen de manera efectiva en inglés al mismo tiempo que los agentes o los responsables del sistema judicial no son capaces de comunicarse de manera efectiva en español.

Todo esto, junto o por separado, provoca situaciones de desventaja significativa.

Además, los prejuicios raciales y étnicos pueden influir en las decisiones de los agentes de policía y los miembros del jurado.

El caso Salinas vs. Estado de Texas de 2013 es un recordatorio de la importancia de proteger los derechos de todos los acusados, independientemente de su raza, origen étnico o estatus socioeconómico, así como el uso y manejo del idioma inglés, recordando al sistema que los latinos e hispanos tienen el derecho a traductores y a que se les comunique en lenguaje claro y entendible sus derechos y las acusaciones que se les hacen.

Es fundamental que el sistema judicial de los Estados Unidos sea justo e imparcial para todos y todas, porque esto también afecta a los angloamericanos.


ADVERTENCIA:

abogados(de)USA es un directorio de despachos y profesionales que atienden a sus clientes en español en los Estados Unidos. Además ofrece en sus guías orientación e información que puede resultar útil a la hora de buscar, elegir y contratar a un abogado pero que nunca sustituye la consulta con un profesional; así como historias y casos que pueden servir de inspiración y motivación para dar el paso en la defensa de los derechos propios. En resumen, somos un portal de información.



Comentarios

2 respuestas a «Salinas contra Texas: el derecho a guardar silencio»

  1. […] En el torbellino de un arresto, rodeado de preguntas y oficiales de policía, es fácil sentirte presionado a responder y dar explicaciones. Sin embargo, es crucial recordar que tienes un derecho fundamental: el derecho al silencio. […]

  2. […] uno de tantos casos, como el de Salinas vs. Texas, que amparaba el derecho a guardar silencio y a la no autoincriminación, en los que la presencia […]

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