¿Qué significa la palabra justicia?

Iustitia: La búsqueda del equilibrio

Iustitia es la palabra en latín de la que se deriva la palabra en español justicia, cuya definición es mucho más compleja y multifacética de lo que se podría pensar a priori. Una palabra con un significado que ha resonado a lo largo de la historia, estando presente como idea desde el principio de los tiempos del ser humano.

Desde las antiguas civilizaciones hasta la sociedad moderna, encontrar el significado de la palabra justicia como acuerdo común entre las personas que conviven en una misma sociedad, ha sido la fuerza impulsora en la configuración de leyes, normas y valores a lo largo de nuestra historia.

Podemos estar de acuerdo que cuando hablamos de justicia, o de «la justicia», nos referimos a la conducta recta e imparcial que busca dar a cada uno lo que le corresponde, sea premio o castigo.

Implica la aplicación equilibrada (de ahí el simbolismo de la balanza) y equitativa de las leyes para garantizar el bienestar individual y social, ambos dos a la vez.

La justicia se basa en principios como la igualdad, la proporcionalidad, la imparcialidad y la no discriminación.

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Por otro lado, no hablamos de «la justicia» sino que encontramos diferentes tipos según el ámbito en el que se desarrolla y de esos tipos nacen la vía penal y la vía civil, pero no solamente éstas.

Iustitia civilis o vía civil

Se centra en los derechos y obligaciones (deberes) de los ciudadanos y ciudadanas, en sus relaciones entre sí.

  • Se utiliza para resolver disputas entre particulares.
  • La persona que inicia el proceso civil es la que se considera víctima del daño.
  • El objetivo es obtener una compensación por los daños sufridos.

Iustitia criminalis o vía penal

Se centra en los delitos y en imponer penas a los infractores.

  • Se utiliza para perseguir y castigar a los responsables de delitos.
  • El Estado es el que inicia y lleva a cabo el proceso penal ya que asume una serie de funciones que no puede asumir la persona a título individual.
    • Monopolio del uso de la fuerza para perseguir y castigar a los responsables de delitos.
    • Protección de los ciudadanos de la violencia y el crimen.
    • Mantenimiento del orden público garantizando la seguridad pública y el orden social.
    • Resarcimiento a las víctimas de delitos para que puedan obtener reparación por el daño sufrido.
  • Las penas en caso de ser encontrado culpable pueden ser de distinto tipo y deben ser acordes a los hechos cometidos: prisión, multas o libertad condicional, entre otras penas.

Iustitia distributiva o Estado

Se ocupa de la distribución equitativa de recursos y oportunidades en la sociedad.

La justicia distributiva es una rama de la filosofía moral que se centra en la distribución justa de bienes, beneficios y cargas en una comunidad, región, país o nación.

Es decir, se trata de repartir los recursos comunes en una sociedad de manera equitativa y justa entre las personas que la conforman. Hablamos de: la riqueza, la educación, la salud, la seguridad y las oportunidades, entre otras.

Este concepto es el que se desarrolla a través de la política y la administración pública.

La justicia en la historia

A lo largo de la historia, las distintas sociedades existentes han buscado incansablemente la justicia indistintamente de si eran autoritarias o no, o si el propio sistema judicial estaba corrompido o no. Como entidades sociales siempre hemos necesitado que alguien o algo pueda defendernos frente al delito o el abuso y, al mismo tiempo, servir de elemento disuasorio para no cometerlos.

Desde las primeras civilizaciones hasta la actualidad, filósofos, juristas y líderes han reflexionado y dibujado con palabras su significado y han desarrollado diferentes sistemas para alcanzarla. Y unos más eficientes que otros, por supuesto.

En la Antigüedad, encontramos las primeras menciones al concepto filosófico de la justicia en las obras Platón y Aristóteles. La era romana trajo la justicia romana, caracterizada por el formalismo y el rigor y de la que es heredera los sistemas judiciales actuales, tanto de origen anglosajón como de origen hispano.

Durante la Edad Media, una Europa empobrecida y atrasada asocionó la justicia a la ley divina y el derecho natural, absorbiendo la Iglesia Católica el papel hegemónico en su administración. Al mismo tiempo, en América Central y América del sur las culturas precolombinas desarrollaban sus propios sistemas de justicia, tan variados como tradiciones existieron, pero con unas funciones similares en todas ellas: armonía social, reciprocidad, restitución, castigo y mediación.

La Edad Moderna trajo consigo nuevas ideas sobre la justicia, como la igualdad ante la ley y la separación de poderes, ambas bases para la instauración de los sistemas democráticos modernos. La Ilustración sentó las bases para un sistema judicial más justo y equitativo, es decir, creíble y seguro.

En la actualidad, la Edad Contemporánea, la justicia es un concepto global que emana de la Declaración de los Derechos Humanos y del concepto de la justicia social.

La justicia no es lo mismo que la ley. La justicia es lo que debería ser, mientras que la ley es lo que es.

Martin Luther King Jr.

Desafíos de la justicia

A pesar de los avances en materia de justicia en la actualidad en la mayoría de países aún persisten importantes desafíos que amenazan con socavar su eficacia y legitimidad.

Estos peligros afectan directamente a su credibilidad y a la confianza de las sociedades que se legislan en la Ley.

El acceso desigual a la justicia es uno de los riesgos más urgentes a resolver. Puede deberse a la falta de información sobre derechos, a la imposibilidad de pagar a un abogado o a la lejanía de los tribunales, algo especialmente latente en algunas regiones de América. Esta situación genera una profunda desigualdad ante la ley y limita las posibilidades de obtener justicia para quienes más lo necesitan.

La corrupción en el sistema judicial es otro desafío mayúsculo ya que la influencia de intereses económicos o políticos en las decisiones judiciales puede socavar la confianza que las personas puedan tener en la justicia ya que la impunidad es algo evidente, demasiado evidente, que no se puede ocultar. Los casos de corrupción erosionan profundamente la confianza en las instituciones y debilitan el estado de derecho.

La corrupción genera impunidad frente a la Ley, o lo que es lo mismo, falta de castigo para quienes comenten delitos. La impunidad genera inseguridad como consecuencia de las injusticias no resueltas ya que las víctimas ven que no hay castigo para quienes delinquen. En casos más extremos la impunidad puede fomentar una espiral de violencia y dificultar la construcción de una sociedad pacífica y justa.

Es necesario abordar estos desafíos de manera integral ya que cada uno de ellos es interdependiente con el resto. Abordarlos garantizaría una justicia accesible, imparcial y eficaz para todos.

Para todo esto es conveniente:

  • Fortalecer la asistencia jurídica gratuita para garantizar que todas las personas, independientemente de sus recursos económicos, tengan acceso a la defensa legal.
  • Promover la transparencia y la rendición de cuentas en el sistema judicial y en las decisiones judiciales de los jueces, es decir, favorecer un sistema o mecanismo de justicia frente a la mala aplicación de la justicia.
  • Implementar políticas públicas que reduzcan la criminalidad lo que reduce directamente la impunidad y favorece la construcción de una sociedad más segura.

Los desafíos a los que se enfrentan las sociedades modernas en relación a la aplicación de la justicia son complejos y requieren un esfuerzo sostenido y conjunto de todos los actores sociales. Y la lucha contra la desigualdad, la corrupción y la impunidad es la vía más fiable, si no la única, que permitirá construir un sistema judicial más justo y equitativo.

Fiat iustitia, et pereat mundus.

Adagio latino:
«Hágase justicia, aunque el mundo perezca»

Recursos de interés:


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Comentarios

Una respuesta a «¿Qué significa la palabra justicia?»

  1. […] y enjuiciamiento de delitos con el fin de evitar la impunidad, que es uno de los fundamentos de la justicia en sí […]